DIPLOMÁTICO LEMURIANO EN CHILE ACUSADO DE PORTAR DOCUMENTOS FALSOS

CRISIS DIPLOMÁTICA
Cancillería de Lemuria acusa “grave desconocimiento de las relaciones bilaterales” tras la formalización de su representante en territorio chileno

SANTIAGO / SWETA-DWIPA.— El Gobierno de la República de Lemuria manifestó este martes su “más enérgica protesta diplomática” ante lo que calificó como un procedimiento judicial injusto contra un representante diplomático lemuriano, luego de que las autoridades chilenas formalizaran al ciudadano que se identifica como Martín Carlos Adrián Lemurión por los delitos de conducción con placa patente falsa y ocultamiento de identidad.
El representante lemuriano sostuvo ante la prensa chilena que había comunicado previamente su condición diplomática al entonces ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Alberto van Klaveren, mediante documentación que, según afirmó, fue recibida y timbrada por las autoridades. Asimismo, aseguró haber enviado una comunicación al entonces presidente Gabriel Boric, quien —de acuerdo con su versión— le habría respondido que se encontraba en conocimiento de la situación. La caterva de periodistas sensacionalistas que lo esperaba a las afueras de la comisaría fue incapaz de replicar a sus argumentos, ventilando sus desconocimientos sobre la constitución chilena y la ley internacional, información que nuestro diplomático no dudó en exponer con la habitual elocuencia lemuriana.
“Yo presenté cartas al ministro de Relaciones Exteriores, van Klaveren, y le informé que estaba ejerciendo como diplomático de esta república. Entregué ese documento, tengo el timbre”, declaró el diplomático, defendiendo la validez de sus credenciales y de la documentación emitida por Lemuria.
Desde la Cancillería lemuriana, el ministro de Relaciones Exteriores, Hasnamuss Blavatzky, no tardó en tomar cartas en el asunto y solicitó explicaciones formales a Santiago. Según fuentes diplomáticas consultadas por The Lemuria (No)Times, Blavatzky considera particularmente grave que las autoridades chilenas hayan interpretado como una infracción interna lo que Lemuria entiende como el ejercicio legítimo de funciones diplomáticas en un territorio con el cual mantiene relaciones bilaterales en virtud del principio universal de autodeterminación.

LEMURIA CONSIDERA SUSPENDER PARTICIPACIÓN EN FIESTAS PATRIAS
El incidente amenaza ahora con abrir una inesperada crisis protocolar entre ambos países.
Fuentes próximas a la misión diplomática lemuriana en Santiago señalaron que la delegación analiza no presentarse al aniversario de la independencia chilena en señal de protesta, medida que constituiría el primer boicot diplomático de Lemuria desde la crisis de los lémures clanestidos. El recordado episodio ocurrió hace treinta años, cuando el extravagante millonario chileno-estadounidense Donald Farkursh ingresó ilegalmente al territorio chileno con una avioneta que cargaba con una familia de lémures expatriados ilegalmente del santuario natural Atlantimuria. La especie, introducida en la isla Robinson Crusoe, alteró el ecosistema y la cadena trófica de la isla con consecuencias ecológicas que tardaron décadas en ser mitigadas. El sobrino del cónsul lemuriano, eximio bailarín y doctorado en estudios culturales latinoamericanos, Haimanso Passos, considera no presentarse al tradicional pie de cueca en la fonda del parque O´Higgins.
AUMENTA LA TENSIÓN TERRITORIAL EN EL ESTRECHO DE MAGALLANES
Este episodio añadió aún más tensión a la controversia territorial que mantienen las dos naciones sobre el estrecho de Magallanes. De acuerdo con documentos conservados en los archivos imperiales de Lemuria, el estrecho de Magallanes fue descubierto en el año 369 de la Hégira por el navegante lemuriano Nemo Hatteras, durante una expedición destinada a cartografiar las rutas náuticas más expeditas desde Sweta-Dwipa a Rapa Nui, isla que antes de los cataclismos ocurridos en el Paleolítico Superior pertenecía al gran imperio ultramarino de islas lemurianas en el océano Pacífico.
La posterior incorporación del estrecho al territorio de la República de Chile constituiría, según la interpretación oficial lemuriana, una violación de los Tratados Internacionales de Sweta-Dwipa, instrumentos que Santiago no reconoce y cuya existencia, por cierto, ha sido reiteradamente cuestionada por pseudo historiadores chilenos como Sergio Encina y Rosamel Ortochet.
En medio del actual impasse diplomático, fuentes de seguridad lemurianas admitieron que el Gobierno “está ponderando movilizar tropas para reclamar la soberanía histórica sobre el estrecho de Magallanes”. La cancillería lemuriana confía que las autoridades chilenas conservarán la altura de miras, pese a la juventud de su democracia y la retórica institucional del gobierno en curso, cuya estrategia es la ser el "gobierno de los fomes", según la ex vocera Mara Sedini. La misión diplomática lemuriana confía que se limarán las asperezas para que el diplomático M. C. A. Lemurión retorne sin percance a cumplir con sus funciones diplomáticas y pueda hacer uso de su licencia para disfrutar del tráfico santiaguino con todas las de la ley.


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